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"¡Spirits! Asesinos del Mito" (英魂士! 神話よりの刺客, Supirittsu! Shinwayori no Shikaku) es el capítulo 3 del manga spin-off Saint Seiya: Rerise of Poseidon.

Sinopsis[]

Mientras Poseidon acumula cosmos para proteger la Tierra del asteroide Adrastea, su General, Krishna, acompañado de Shaina y Kiki, se enfrenta a Bellerophōn. En ese momento, Krishna amenaza a Bellerophōn mientras se prepara para la batalla, empuñando su Golden Lance. Bellerophōn, que se encuentra en el aire, se burla de Krishna y lo ataca con su técnica Sky High Assault. Krishna se defiende con su lanza, y mediante múltiples golpes, logra detener el ataque aéreo de Bellerophōn, e incluso le quita el casco. Sorprendido, Bellerophōn se aleja de un salto, mientras Krishna, al ver que puede esquivar su ataque, decide usar su técnica Flashing Lancer.

El ataque es veloz, pero Bellerophōn logra esquivar sin problemas todos los golpes de la lanza de Krishna, desapareciendo en el aire. Esto sorprende a Krishna, pero logra detectar a Bellerophōn, quien intentaba atacarle por la espalda, y continúa con su técnica, esta vez a mayor velocidad. Bellerophōn se sorprende ante el aumento de velocidad, pero sigue esquivando los golpes sin dificultades. Krishna intenta asestar un golpe certero, pero Bellerophōn consigue pararse sobre la punta de la lanza, lo que toma por sorpresa a Krishna, quien detiene su ataque. Bellerophōn avanza por la lanza de Krishna y realiza una rápida patada aérea, golpeando el rostro de Krishna y haciéndole perder su casco.

Este golpe toma desprevenido a Krishna, quien es lanzado con fuerza al suelo. Shaina y Kiki gritan, preocupados por él, mientras Bellerophōn lo observa y se burla. En ese momento, Krishna se levanta, aún con la frente sangrando, y, al retomar su posición de combate, advierte a Bellerophōn que, sin importar cuántos ataques realice, nunca podrá vencer a su lanza. Bellerophōn le responde con sarcasmo, aconsejándole que abandone su preciada lanza antes de que se rompa. Estas palabras enfurecen a Krishna, quien lanza un nuevo ataque, pero nuevamente es esquivado por Bellerophōn, que comienza a volar. Ante esta situación, Krishna se prepara para contraatacar mientras Bellerophōn ataca desde el aire con una patada. Ambos ataques chocan con gran fuerza, pero luego los guerreros quedan de espaldas. Bellerophōn permanece ileso, mientras que el pecho de la Scale de Krishna se rompe, dejando un agujero. Krishna le grita que esto no ha terminado, pero Bellerophōn responde que es todo lo contrario, y la lanza comienza a agrietarse. Entonces, Bellerophōn explica que cualquier objeto puede romperse si se golpea en el lugar adecuado, y tanto la lanza como la Scale de Krishna se quiebran en mil pedazos.

En otra parte, Sorrento está luchando contra Terpsichóra. Sorrento lanza su Dead End Symphony, mientras que Terpsichóra responde con su Suite Phantasm, quedando ambas técnicas en perfecto equilibrio. Con tono irónico, Terpsichóra le pregunta a Sorrento por qué dejó ir a los otros dos, sugiriendo que, si hubieran atacado juntos, tal vez habrían tenido alguna oportunidad contra ella. Sorrento, sin dejar de tocar su flauta, responde que tres hombres contra una mujer habría sido injusto. Terpsichóra se ríe de la respuesta mientras continúa burlándose de él. Sorrento se sorprende por la reacción de la guerrera, y Terpsichóra, confiada, le asegura que, incluso si hubieran sido más, el resultado habría sido el mismo. De repente, Sorrento se detiene al notar que la técnica de Terpsichóra lo ha inmovilizado.

Aun así, Sorrento sigue tocando la flauta y le pregunta a Terpsichóra si la ilusión en la que fueron atrapados es cosa suya, lo cual ella confirma. Terpsichóra relata cómo su arpa ha vencido a monstruos mitológicos, incluso a sirenas, saliendo siempre victoriosa. Luego, anuncia que comenzará a tocar la melodía que acabará con Sorrento, a lo que él responde que lo hará primero. Sorrento confía en que, una vez su melodía alcance el cerebro de su adversaria, esta se debilitará, permitiéndole vencerla. Sin embargo, una corriente de viento se impone ante la música de Sorrento, dejándolo rodeado por dicha corriente. Terpsichóra deja de tocar su arpa y comienza a explicarle a Sorrento las fases de su técnica, siendo la última fase la que provoca una ilusión en él, que toma forma de Shun de Andromeda. Sorrento empieza a recordar esa sensación, mientras Terpsichóra se burla de él. Toda esta situación provoca que Sorrento se confunda por el miedo y sea golpeado por la ilusión del Nebula Storm, que lo lanza por los aires.

Terpsichóra ha terminado su ataque, y Sorrento cae al suelo con su armadura dañada. Él lamenta haber caído en la ilusión del enemigo, aunque no entiende por qué ha sufrido daño por ello. Terpsichóra le explica que lo que ha experimentado es similar al efecto placebo y que su mente fue engañada por la ilusión. Entonces, Sorrento, quien trata de ponerse en pie, le pregunta a Terpsichóra por qué sirve a una diosa que intenta acabar con toda la humanidad, incluida ella, que es humana. Terpsichóra responde que no entiende lo que dice y comienza a explicarle qué son los Spirits.

Volviendo a Cabo Sounion, Krishna se encuentra sorprendido de que su lanza haya sido destruida. Entonces, comenta la leyenda de Bellerophōn, cuyo nombre es el mismo que porta su contrincante. En ese momento, Bellerophōn comienza a reírse descontroladamente. Al ver esta actitud, Shaina y Kiki se sienten indignados, y Krishna le pregunta de qué se ríe. Bellerophōn responde que el hombre del que habla en la leyenda es, en realidad, él, lo que deja perplejos tanto a Krishna como a Shaina y Kiki.

Bellerophōn, entonces, empieza a explicarles qué son en realidad los Spirits: son los héroes que vivieron en la era del mito junto con los dioses. Cuenta cómo casi murió al intentar ir al Olimpo a lomos de Pegaso, debido a que Zeus lo castigó con un rayo por su atrevimiento. Tras esto, Nemesis le salvaría la vida y le ofrece la vida eterna a cambio de convertirse en uno de sus sirvientes. Una vez que él aceptó, la existencia de Bellerophōn terminó fusionada con su Shell, la cual permaneció orbitando alrededor de la Tierra, esperando el momento en que Nemesis decidiera ejercer su castigo divino.

Una vez que Bellerophōn ha terminado su explicación, anuncia que ahora va a acabar con Krishna y da un salto al aire, donde comienza a concentrar su cosmos. Shaina y Kiki se sorprenden al ver que el aura de su enemigo ha tomado la forma de Pegaso. Mientras tanto, Krishna, aún asombrado por la revelación y con las heridas en su cuerpo, se pone de pie. Entonces, adopta una posición de loto mientras acumula su Kundalinī para derrotar a su oponente. En ese instante, Bellerophōn ataca con su Divine Onslaught, mientras que Krishna responde con su Maharoshini. Las dos técnicas chocan, iluminando el terreno. Luego, cuando la luz se extingue, vemos a Krishna y a Bellerophōn de espaldas nuevamente. Al igual que la última vez, Krishna acaba derrotado y cae por el peñasco en dirección al mar, mientras Bellerophōn anuncia su victoria. El cuerpo de Krishna flota en el mar, arrastrado por las olas. Krishna, al borde de la muerte, se da cuenta de que ni su mejor técnica puede acabar con un héroe mítico y se pregunta si morirá otra vez sin haber podido completar su misión.

Krishna recuerda su pasado y cómo, en la India, a las orillas del río Ganges, un joven Krishna, acompañado de otros discípulos, se acerca a conocer al recién llegado. Krishna le reprocha que, después del entrenamiento y las tareas del día, siga meditando, y le ordena que descanse. El joven responde que solo está hablando con Buda y los dioses. Krishna reconoce que la habilidad del joven es espléndida, pero como él es quien manda ahora, le ordena que abra los ojos si no está durmiendo. El joven responde que no es necesario, ya que al cerrar los ojos puede ver su luz interior, aunque aún no la escucha bien. Krishna, molesto, levanta su bastón contra el joven; no le importa si es un genio, y lo amenaza con golpearlo si no abre los ojos. Sin embargo, el joven no se inmuta. Justo cuando Krishna estaba a punto de golpearle la cabeza, se detiene, y un Krishna dudoso le pregunta por qué no se movió. El joven le responde que no sintió que realmente le fuera a golpear, y le pide que le deje continuar con su meditación.

De vuelta al presente, Krishna intentaba recordar el nombre de aquel joven, pero no podía; solo recordaba que era muy delgado y que su Kundalinī estaba en un nivel superior al de los grandes maestros de la iluminación. Esto le recordó al hombre que acabó con su primera vida, Shiryū, quien, aun estando malherido, logró realizar un milagro. En ese momento, Krishna se dio cuenta de algo: aún tenía su segunda vida, y si se levantaba, él también podría lograr ese milagro. Mientras tanto, Bellerophōn golpea a Shaina con una patada, haciendo que caiga fuertemente contra el suelo y provocándole un inmenso dolor. Luego, agarra a Kiki por el cuello para apartarlo, ya que su objetivo es Poseidon. Shaina, adolorida, se vuelve a levantar para impedirle el paso, y Bellerophōn se prepara para matarla. Sin embargo, una gran explosión sacude el mar, sorprendiendo tanto a Kiki como a Bellerophōn. De las aguas aparece un hombre flotando: era Krishna, ahora preparado para contraatacar.

Personajes[]

Dioses:

Marinas:

Spirits:

Saints:

Criaturas:

Otros:

Técnicas[]

Armaduras[]

Lugares[]

Enfrentamientos[]

Ubicación Contrincantes Vencedor
Periferia de Ática Krishna vs Bellerophōn Continúa en el siguiente capítulo.
Periferia de Ática Sorrento vs Terpsichóra Continúa en el siguiente capítulo.

Curiosidades[]

  • Según menciona Tsunakan Suda en su cuenta de X (Twitter), el diálogo "¡Muerte instantánea!" (フッ即死だ!, Fussoku shi da!) que Bellerophōn dice tras derrotar a Krishna está inspirado en una frase del personaje Theseus de Ring ni Kakero. También resalta que, a pesar de ser una frase muy impactante dentro del contexto de un torneo de boxeo, el diálogo resulta mucho más común en el mundo de Saint Seiya, ya que los personajes se encuentran constantemente en la línea entre la vida y la muerte [1].
  • Si bien la ficha de datos de Krishna no menciona el lugar donde entrenó, ya que los Marinas no necesitan un entrenamiento previo, resulta ilógico que, cuando era un niño, se encontrara en un templo en la India. Según su ficha de datos, el personaje nació en la Isla de Ceylán (Sri Lanka), por lo que, de niño, debería haberse encontrado en ese país.
  • El hecho de que Krishna se encontrara con Shaka en un templo en India durante su infancia presenta una clara contradicción con la obra de Kurumada. Esto indica que Tsunakan Suda ha interpretado erróneamente que Krishna y Shaka tienen la misma religión o comparten las mismas creencias, algo que nunca se ha reflejado en la historia de Kurumada. Si bien el budismo y el hinduismo tienen algunas similitudes, son religiones distintas. Shaka, un personaje de nacionalidad india, se entrenó en su país y sigue las creencias del budismo, mientras que Krishna, originario de la Isla de Ceylán (Sri Lanka), profesa el hinduismo.

Galería[]

Referencias[]

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