Apofis (アポフィス, Apofisu) es un personaje exclusivo del manga spin-off Saint Seiya: Episode.G. Es un dios de la oscuridad y el dios negro del caos en el panteón egipcio. Aiolia de Leo y Aiolos de Sagittarius se enfrentan a él cuando Miko Hasegawa decide investigar unas ruinas en la presa de Asuán, en Egipto.
En realidad, Apofis es la forma sellada de Hyperíōn, quien, tras ser derrotado por los Gold Saints, se recuperaría gracias al Ichor de Póntos.
Historia[]
Pasado[]
En Egipto se cuenta la leyenda del dios Apofis, quien se dice nació de las aguas primordiales y ocupaba la posición del dios del Sol, pero su poder y posición le fueron despojados por Aten. Por ello, Apofis pasó a convertirse en el dios de la oscuridad y el mayor adversario de ese nuevo dios del Sol.
Se desconoce cómo surgió esta leyenda. Sin embargo, más tarde se revelaría que Apofis es solo el nombre que los habitantes de esa región le dieron al dios Hyperíōn, quien, tras ser derrotado por los Dioses Olímpicos, perdió su posición como deidad solar y fue sellado en Egipto.
Aiolos Gaiden[]
En 1970, Aiolos de Sagittarius, Aiolia de Leo y Miko Hasegawa exploraban una tumba en la presa de Asuán, en Egipto, cuando Apofis resurgió frente a ellos. Guiado por los conocimientos de Miko, Aiolos descubre que solo la luz de Atón puede destruir a Apofis. Entonces, dispara la flecha de Sagittarius, potenciada por la energía solar que emana de su Gold Cloth, y derrota a este antiguo dios.
Sin embargo, después de que Aiolos, Aiolia y Miko abandonan el lugar, se revela que dentro de la figura que ellos habían identificado como Apofis se encontraba el dios Hyperíōn, quien es rescatado y curado por el dios primordial Póntos.
Origen del nombre e influencia[]
Apofis, o Apep, representaba en la mitología egipcia las fuerzas maléficas que habitaban el Duat y las tinieblas.
Era una serpiente gigantesca, indestructible y poderosa, cuya misión consistía en interrumpir el recorrido nocturno de la barca solar pilotada por Ra, para evitar que alcanzara el nuevo día. Para ello, empleaba diversos métodos: atacaba la barca directamente o culebreaba para provocar bancos de arena donde el navío pudiera encallar. Todo esto tenía un único propósito: romper la Maat, el «orden cósmico».