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"Compañeros de guerra, más allá de la gratitud y la enemistad" (戦友よ 恩讐を超えて, Senyū yo onshū o koete) es el capítulo 5 del manga spin-off Saint Seiya: Rerise of Poseidon.

Sinopsis[]

De camino al Templo de Nemesis, Kanon se encuentra muy sorprendido al reencontrarse con su hermano Saga. Esta situación lo deja confundido y dubitativo, mientras que su cuerpo no puede moverse debido a la impresión. Su hermano, quien debería estar muerto, estaba ahora justo delante de él.

Kanon, temeroso, no comprende por qué su hermano está allí, mientras que Saga, con un rostro lleno de alegría, le expresa lo mismo. Saga manifiesta su felicidad al ver a Kanon con vida y le ofrece un abrazo, lo que sorprende a Kanon. Con lágrimas en los ojos, Saga le dice que está feliz de ver que Kanon se ha convertido en un verdadero Saint, y señala que, a pesar de haber estado separados, siempre sintió su conexión a través del cosmos. Finalmente, le confiesa que está orgulloso de él. Las lágrimas comienzan a brotar de los ojos de Kanon, mostrando en su rostro una mezcla de alegría y tristeza.

De repente, el rostro de Saga cambia a una sombría sonrisa. Luego, le pide a Kanon que deje de llorar y recuerde cuál es su verdadero objetivo. Con un tono distinto, Saga sujeta los hombros de Kanon y lo mira fijamente a los ojos. Kanon, sorprendido, no entiende a qué se refiere, y Saga le explica que habían planeado algo juntos y que ahora deben cumplirlo. Mientras habla, su tono se vuelve más oscuro y el color de su cabello comienza a cambiar.

En ese momento, el cabello de Saga se vuelve negro y sus ojos rojos. Con su apariencia maligna, Saga le recuerda a Kanon sus palabras y le pide que juntos hagan realidad el objetivo de tomar el control de la Tierra. Kanon, impactado por el cambio, le pregunta a Saga si se ha vuelto loco, a lo que Saga responde con una risa, recordándole que en el pasado le dijo algo similar. Saga recalca que ambos llevan dentro la semilla del mal. Caminando junto a Kanon, le dice que esa es su verdadera naturaleza y que solo intenta recordarle su auténtica esencia. Kanon, paralizado y mudo, intenta negarlo, pero el malvado Saga, al ver que sus palabras comienzan a surtir efecto, le asegura que es inútil seguir ocultándolo.

Saga se acerca a su temeroso hermano y le dice que, ahora que Athena no está presente, la Tierra está a merced de Nemesis. Le propone acercarse a ella y manipularla desde las sombras, tal como Kanon lo hizo en el pasado con Poseidon. Ante estas palabras, Kanon adopta una expresión de confusión y queda completamente en silencio. Saga continúa presionando la mente de Kanon para que acepte sus malévolas propuestas, insistiendo en que son únicos en el mundo. De repente, con los puños temblorosos, Kanon le propina un rápido puñetazo en el rostro a Saga, haciéndolo volar por los aires.

Kanon grita que se niega, mientras Saga cae al suelo, reprochándole por el ataque sorpresivo. Enfurecido, Kanon le dice que el Saga ante él es un farsante y le exige que detenga su actuación. El impostor se enfurece y la imagen de Saga comienza a desvanecerse. Molesto pero no sorprendido, Kanon descubre que el impostor era Kasa, quien se toca la cara adolorido por el golpe. Sorprendido, Kasa le pregunta a Kanon cómo se dio cuenta, y este le responde que su hermano es demasiado orgulloso; por más que lo intentara, jamás volvería al camino del mal.

Kasa, molesto con Kanon, le dice que lo estaba poniendo a prueba para conocer sus verdaderas intenciones, a lo que este responde que no era necesario. Sin embargo, Isaac llega al lugar y comenta que es natural que nadie confíe por completo en Kanon. En ese momento, ambos Generales acorralan a Kanon, pero él no se siente intimidado, afirmando que no tiene excusas por los pecados que cometió en el pasado y que no busca el perdón. Kasa e Isaac coinciden con lo que Kanon ha dicho, mientras este permanece tranquilo. De repente, Isaac golpea a Kanon en el rostro, haciéndolo caer al suelo. Luego, Isaac le grita que se levante para volver a golpearlo, ya que antes no lo hizo porque estaban en presencia de Poseidon. Así, Isaac le echa en cara a Kanon sus actos despreciables del pasado mientras lo golpea repetidamente, y Kasa se une a la agresión.

Después de la paliza, un malherido Kanon intenta levantarse mientras es observado por un enfadado Isaac. Este le pregunta si tiene algo más que decir, a lo que Kanon, herido y apenado, responde que lo que hizo fue horrible. Isaac lo interrumpe, evitando que Kanon siga humillándose, y le dice que aún no saben si confiar en él o si los está manipulando de nuevo. Dado que no pueden perder más tiempo vigilándolo, Isaac ha decidido terminar con él de una vez por todas usando su Diamond Dust.

En ese momento, Kanon se reincorpora y se prepara para recibir el golpe, pero Isaac se detiene justo antes de ejecutarlo. Desconcertado, Kanon le pregunta por qué se ha detenido, ya que estaba listo para recibir el castigo. Isaac le explica que si hubiera intentado escapar, el ataque lo habría alcanzado y probablemente lo habría matado. Kasa, confundido, intenta preguntar, pero Isaac lo interrumpe comentando que pueden considerar el asunto concluido, ya que, al tener una vida temporal, Kanon recibirá su castigo tarde o temprano si sigue manchado por el mal. Ante esta nueva situación, Kanon permanece en silencio.

Isaac propone separarse para evitar ser destruidos al mismo tiempo, ya que el camino hacia el templo se vuelve cada vez más peligroso. Se adelanta, pidiendo a los otros dos que vayan juntos, lo que disgusta a Kasa. Mientras avanza, Isaac reflexiona sobre la necesidad de elevar su cosmos al mismo nivel que su amigo Hyōga para detener la calamidad que se avecina. En ese momento, Kanon, en sus pensamientos, se disculpa con Isaac y jura que evitará la calamidad que amenaza a la Tierra.

Los dos Generales avanzan a toda prisa por las escaleras hacia el Templo de Nemesis. Kanon, bajo la constante mirada de Kasa, le pregunta si quiere saber algo, a lo que Kasa responde que le interesa saber si el poder de Kanon es realmente tan grande. Kanon ignora las provocaciones de Kasa y continúa su avance. Sin embargo, el ataque no representa ningún problema para Kanon, quien lo detiene sin esfuerzo, dejando que los colmillos caigan al suelo.

Los colmillos en el suelo comienzan a romperse, liberando espíritus que sorprenden a Kanon y aterrorizan a Kasa. Mientras esto sucede, una voz les da la bienvenida, y los colmillos se transforman en Spartoi. Kanon se ríe de ellos, ya que no le interesan, y decide destruirlos para obligar al dueño de la voz a mostrarse. Entonces desata la Galaxian Explosion, destruyendo a todos los guerreros esqueléticos.

Kasa, sorprendido, alaba el poder de Kanon, pero este le advierte que no se distraiga, ya que el verdadero enemigo ha aparecido. El enemigo también elogia el poder de Kanon, considerándolo un oponente digno de ser aplastado por él, y se presenta como uno de los Spirits, Kádmos de Dracodent. Kanon, molesto por la larga presentación de oponente, comenta que tienen prisa, por lo que ahora él y Kasa se enfrentarán a Kádmos.

Personajes[]

Dioses:

Marinas:

Spirits:

Saints:

Técnicas[]

Armaduras[]

Lugares[]

Enfrentamientos[]

Ubicación Contrincantes Vencedor
Templo de Nemesis Kanon vs Kasa y Isaac Kasa y Isaac dejan de golpear a Kanon y lo aceptan como un aliado.
Templo de Nemesis Kanon y Kasa vs Spartoi Kanon
Templo de Nemesis Kanon y Kasa vs Kádmos Continúa en el siguiente capítulo.

Curiosidades[]

  • Los acontecimientos de este capítulo pueden recordar lo que se vio en el capítulo 70 del manga de Saint Seiya, en el cual Milo pone a prueba a Kanon para comprobar su lealtad.
  • El hecho de que Kasa e Isaac pusieran a prueba a Kanon resulta poco coherente, dado que él ya había abandonado sus ambiciones de conquistar el mundo para luchar al lado de los Saints. Incluso sacrificó su vida en la batalla contra Hades para proteger a la humanidad. Aunque se podría argumentar que desconocían esto, es evidente que Kasa había leído su mente, ya que en la ilusión que usó contra él se muestra a Saga felicitando a Kanon por haberse convertido en un verdadero Saint, por lo que ambos deberían conocer el valiente sacrificio de Kanon. Además, muchos fans han señalado la hipocresía de Isaac, pues él ya había traicionado al ejército de Athena para unirse al de Poseidon, y tanto él como los demás Marinas luchaban por los ideales de un dios que pretendía llevar a cabo un genocidio y exterminar a toda la humanidad en la superficie. En contraste, aunque Kanon había cometido errores, logró redimirse y luchó para proteger el mundo junto a Athena y los Saints.
  • Cuando Kasa adopta la apariencia de Saga para engañar a Kanon, observamos que asume la forma que Saga tenía cuando su personalidad maligna lo dominaba. Esto genera una inconsistencia con el manga original, ya que Kasa nunca conoció a Saga en persona y, aun así, parece estar al tanto de su segunda personalidad y de los cambios físicos que experimentaba. Sin embargo, se puede suponer que descubrió esto al observar la mente de Kanon. Aunque esta suposición no resuelve del todo la inconsistencia, pues, aunque Kanon era consciente de la maldad que habitaba dentro de su hermano, en ningún momento se muestra que haya sido testigo de la transformación que sufría cuando su segunda personalidad lo dominaba.
  • En este capítulo, podemos observar a Isaac utilizando el Diamond Dust por primera vez en un manga de la franquicia de Saint Seiya. Aunque se puede argumentar que es lógico que pueda emplear esta técnica, ya que es discípulo de Camus y ha entrenado junto a Hyōga para convertirse en el Saint de Cygnus.

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