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"La verdadera intención del dios maligno" (邪神の真意, Jashin no shin'i) es el capítulo 39 del manga spin-off Saint Seiya: Meiō Iden Dark Wing.

Sinopsis[]

Matsuri contempla el mar desde la orilla, fijando su mirada en el Santuario que se alza en la distancia. Con el puño apretado, reflexiona sobre los eventos que están ocurriendo en la Academia Graad, cómo Sōjirō ha sido poseído por el alma de Yaldabaoth, la mitad oscura del Demiurgos, y cómo ahora todos deberán enfrentar la verdadera naturaleza de los dioses. Mientras tanto, Matsuri se pregunta cuál será la decisión que tomarán Sōjirō y Shōichirō, ya que todo lo que él hace es por Cattleya.

En la Academia Graad, Yaldabaoth, en el cuerpo de Sōjirō, expande su cosmos y es envuelto por un aura oscura. Sin embargo, al observar las flores y el bosque cercanos, su aura se desvanece de manera repentina. Sonriendo, declara que el mundo es hermoso. Admira el aire, las piedras bajo sus pies, los edificios, las luces nocturnas y hasta la brisa que acaricia su rostro, expresando, con lágrimas en los ojos, lo hermoso que era todo. Así se dirige a Seirim, quien se inclina frente a él y lo llama "señor". Yaldabaoth le agradece sinceramente, confesando que se siente absolutamente maravilloso. Estas palabras ruborizan a Seirim, quien responde emocionada que no es digna de esas palabras tan amables.

Intrigado, Yaldabaoth le pregunta cómo logró mitigar el daño que habría ocasionado su resurrección. Aunque Seirim no sabe qué responder, está abrumada por la culpa de no haber encontrado una solución. Por ello, Shedim interviene y explica que fue gracias a Sōjirō que lograron contener el desastre. Yaldabaoth asiente, reconociendo que debe agradecerle a Sōjirō por ello.

Contemplando su mano, Yaldabaoth reflexiona sobre cómo la naturaleza, las personas, las artesanías y la cultura son las razones por las cuales ese mundo es hermoso. Luego, dirigiéndose a Seirim, le pide que, en el futuro, considere el bienestar de los seres humanos. Mientras tanto, Shōichirō observa en silencio, confundido por la calma que irradia el dios, y Yoruhime percibe cómo su cosmos es suave y pacífico.

De pronto, Yaldabaoth se gira hacia Shōichirō, señalándolo con su mano. Este gesto pone en alerta tanto a Shōichirō como a Vassilios, pero el dios simplemente les dice que tiene una propuesta para ellos. Mientras se quita la Cloth de Gemini, les pide que le den un recorrido por la escuela que está frente a ellos, pues desea conocerla, ya que ese lugar aparece en los recuerdos de Sōjirō. Su petición desconcierta a Shōichirō y Yoruhime, quienes no pueden creer lo que están escuchando. A pesar de ello, Yoruhime accede y, junto con Shōichirō, pide a Zhu, Esther y Charlotte que los esperen mientras ellos acompañan a Yaldabaoth. Vassilios consulta la opinión de Eulalia, quien responde que el hecho de que la haya elegido para acompañarlo indica el buen juicio de este dios, así que accede a su petición.

Los Specters y Saints acompañan a Yaldabaoth al interior de la escuela. Mientras avanzan por un pasillo, el dios les sugiere que se quiten sus armaduras, dándoles su palabra de que no desea luchar. Entonces, Shōichirō, Eulalia y Vassilios obedecen y continúan su camino hasta llegar al aula de música, donde Yaldabaoth se detiene. Yoruhime aprovecha para preguntar si ya les revelará cuáles son sus verdaderas intenciones. El dios responde que solo desea conocer cómo es el mundo en el que viven los jóvenes en la actualidad.

Al entrar en el aula de música, Yaldabaoth observa, con tristeza, cómo los instrumentos y pupitres están destrozados y pregunta si hubo una batalla en ese lugar. Eulalia explica que tuvo que luchar allí para liberar a las chicas que estaban siendo controladas por su enemigo y se disculpa por los daños causados. Yaldabaoth, asumiendo la responsabilidad de lo ocurrido, menciona que les concederá el "Evangelio de Dios". Luego, eleva su mano y emite un resplandor de luz que cubre la Academia Graad y sus alrededores. Este resplandor repara los destrozos provocados por las batallas y cura las heridas de los Clowns, Specters y Gold Saints. Yoruhime se asombra por la bondad que emana de ese cosmos, mientras Shōichirō percibe su serenidad y paz.

El dios declara que la música es parte esencial de la civilización y la cultura, algo que debe ser valorado más allá de las guerras. Sin embargo, también reconoce a guerreros como Eulalia, quien afirma que su deber como Saint es proteger a las personas y su mundo. Vassilios, impresionado, comenta que parece un dios gentil. Sonriendo, Yaldabaoth asegura que es el dios creador. Por ello, ama este mundo y a las criaturas que ha creado, así como la cultura e historia que ellos han construido.

Yoruhime, intrigada, lo confronta, cuestionando cómo puede parecer tan bondadoso y, al mismo tiempo, alterar el destino del mundo. Yaldabaoth se acerca al piano y, aunque entiende que se refiere a cómo ha alterado el destino y la reencarnación de las almas, señala que solo pidió ser llevado allí porque quería ver la escuela, ese lugar de aprendizaje para chicos y chicas que encapsula la sociedad actual.

Shōichirō, aún incrédulo, le pregunta por qué los eligió a ellos para acompañarlo. Yaldabaoth responde que, en el fondo, ellos no veneran a sus dioses. Estas palabras enfurecen a Yoruhime, quien reafirma su lealtad a Hades, mientras Eulalia defiende su compromiso de proteger a Athena y la Tierra. Yaldabaoth replica que Hades y Athena no están completamente despiertos; por lo tanto, su devoción se sostiene por el amor familiar y la amistad que sienten por los anfitriones de esos dioses.

Las palabras del dios impactan a ambas, pero Yoruhime insiste en saber sus intenciones, mientras Eulalia advierte que nunca traicionaría a su dios. Yaldabaoth, sonriendo, les pide que lo lleven a un lugar con una buena vista, donde decidirá qué hacer con el cuerpo que ocupa. Shōichirō le exige saber si devolverá el cuerpo de Sōjirō. El dios responde que dependerá del cosmos de su hermano, ya que Sōjirō ama profundamente este mundo, a sus compañeros, a Shōichirō y a Cattleya, pero detesta el destino que los dioses les han impuesto. Por lo tanto, tanto él como Sōjirō comparten el mismo objetivo: la eliminación de los dioses. Así, Yaldabaoth se acerca a Shōichirō y coloca su mano en su hombro, afirmando que lo que ocurra con Sōjirō dependerá de él.

Mientras Yaldabaoth avanza, Shōichirō toca su hombro, meditando sobre las palabras del dios y lo que su hermano pensaba sobre el cruel destino que les fue impuesto por los dioses. Por ello, mira a Yoruhime y se pregunta qué es lo que debe hacer.

Personajes[]

Dioses:

Specters:

Saints:

Clowns:

Armaduras[]

Lugares[]

  • Santuario
  • Graad International University High School

Enfrentamientos[]

Ubicación Contrincantes Vencedor
Academia Graad Yaldabaoth (Sōjirō) vs Shōichirō Yaldabaoth decidió detener el combate.

Comentario[]

La cantidad de libros sin leer sigue aumentando últimamente. Estoy deseando poder leerlos. (Ueda)

どんどん積読が増えるこの頃 消化するのが楽しみです。(上田)

Curiosidades[]

  • En la página 21, Yaldabaoth se presenta como el dios creador ante Yoruhime, Shōichirō, Eulalia y Vassilios. Es la primera vez en un manga de la franquicia de Saint Seiya que un dios es descrito como el creador, ya que hasta ahora los dioses nunca habían sido mostrados como responsables de la creación del mundo. Esto ha llevado a los fanáticos a especular si Yaldabaoth es el creador del multiverso de Saint Seiya o únicamente del mundo donde transcurre la historia de Dark Wing.

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