Resurrección (復活, Fukkatsu) es el cuarto capítulo de Saint Seiya Gigantomachia - Capítulo de Mei. El capítulo se divide en seis partes o "actos".
Sinopsis[]
Parte 1[]
Seiya se reincorpora del Crag Press recibido por Agrios y ambos vuelven a colisionar ataques, dando el mismo resultado que antes. Agrios se niega a matarlo aún debido a que Thoas y Enkelados lo regañarían por lo que se dispone a marcharse, cuando Seiya lo ataca, arrancándole el casco de la cabeza.
Agrios vuelve a embestir contra Seiya pero según él una misma técnica no funciona dos veces contra un Saint y contrarresta el ataque agarrándolo por detrás con su Pegasus Rolling Crush y desplomándose contra el suelo. El Cosmos de Agrios se ha desvanecido y Seiya comienza a buscar a sus amigos.
Parte 2[]
Shun extiende su cadena para protegerse de los continuos ataques de Thoas, logrando arrancarle la máscara de la Adama de malaquita de un golpe. Entonces, el Gigas comienza a emitir impulsos veloces que golpean a Shun haciéndolo sangrar sin parar pese a estar protegido por su cadena. El joven santo de bronce no quiere pelear pero tampoco está dispuesto a morir y lanza el Thunder Wave, pero es fácilmente evitado por la velocidad de Thoas. Thoas decide destruir la cadena antes de acabar definitivamente con Shun, por lo que decide usar su técnica más poderosa, el Avenger Shot.
Con la cadena destruida, Thoas decide poner fin a la vida de Shun pero el gigante nota que un fino hielo se formó a sus pies, lo que lo confunde. Hyōga de Cygnus aparece para ayudar a Shun gracias a que Kiki fue a Siberia para traerlo a Sicilia. Primero inmoviliza al Gigas con el Koltso, Thoas intenta contraatacar pero es inútil, y a continuación Hyōga lo congela con su Diamond Dust. Luego del combate, Hyoga detiene el sangrado de Shun mediante el Shin'ōten y ambos se van.
Parte 3[]
Seiya, aún cansado de su batalla contra Agrios, llega hasta la cumbre del Volcán Etna y recorre un cráter que había en el lugar, pero al seguir su camino Seiya resbala dentro, aunque Mei aparece y consigue rescatarlo. Mei había logrado despistar a Pallas al esconder su Cosmos y gracias a que estaba familiarizado con la región.
En ese momento, Shun e Hyōga los alcanzan, tienen un breve momento de reunión de hermanos y el grupo empieza a descender al abismo, que por alguna razón el interior carece de oscuridad, ya que las paredes emanan luz propia.
Parte 4[]
Seiya y compañía llegan a una gran caverna en donde hay un templo. En la zona del altar se encuentra Enkelados, con Yulij encadenada e inconsciente. Hyōga rápidamente le ataca con su Diamond Dust pero Enkelados lo repele fácilmente.
Shun y Seiya no entienden por que todos se encuentran tan débiles y cansados, a lo que Enkelados les explica que se debe a la barrera de su dios, el Phlegra ("Llamas Terrenales"), que debilita a todo ser que no lleve puesto Adamas. Tras la explicación, Enkelados se prepara para atacar pero Seiya, Shun e Hyōga se preparan para contraatacar, aunque de repente, Seiya es atacado por Mei, rompiéndole la Cloth de Pegasus y haciéndole sangrar.
Shun e Hyōga no pueden comprender lo que ha sucedido, pero al sentir el Cosmos maléfico y gigantesco que provenía de Mei se dan cuenta de que esa persona ya no es Mei. Enkelados grita de felicidad, ya que con la sangre de los Saints podrán romper el sello de Athena y despertar al fin a su dios. De repente, Thoas y Agrios aparecen por los lados de la caverna y Pallas aparece por donde vinieron Seiya y los demás, rodeando así a nuestros protagonistas, que acababan de caer en la trampa.
Shun e Hyōga no entienden como es que están vivos, a lo que Thoas les responde diciendo el Phlegra cubre toda la zona del volcán y por ello su fuerzas se han debilitado. Entonces, Enkelados empieza a recitar el ritual e invocar a su dios, lo que provoca que Mei empiece a arrancarse la piel debido al dolor y que su cabello comience a volverse negro. Tras esta siniestra escena, el ser que ahora está con ellos se presenta como Typhon.
Parte 5[]
Una vez que Enkelados ha terminado de recitar sus oraciones, Typhon despierta poseyendo a Mei, y los cuatro hermanos Gigas se postran ante el. Typhon se encuentra muy molesto de tener que poseer a un humano y ordena que le den sus sacrificios. A lo que un Enkelados temeroso, responde que ya están preparados.
Typhon se dirige ante Shun e Hyōga para matarlos, estos intentan detenerlo pero es inútil. Sin embargo, Saori aparece para ayudarlos, habiéndose teletransportado desde el Santuario. Una vez que ambos Dioses están frente a frente, sus energías empiezan a chocar teniendo la ventaja Saori, ya que ella está totalmente renacida a diferencia de Typhon.
Typhon se aleja de Saori, en lo que ella aprovecha para curar a Seiya. Typhon junto con sus hermanos se acercan a Yulij, Saori le ordena que se detenga, pero Typhon aprovecha para insultarla por sus acciones. Entonces, Typhon atraviesa con sus brazos los pechos de Agrios y Thoas, rompiéndose sus Adamas y sorprendiendo a todos los presentes.
Parte 6[]
Tifón perfora los cuerpos de Agrios y Thoas, arrancándoles las vísceras. Los dos caen y la sangre de sus heridas va siendo absorbida por el piso del templo subterráneo, lo que provoca un aumento en el Phlegra. Typhon les ordena a sus hermanos caídos que se sacrifiquen para así evitar que Athena lo vuelva a sellar. Y aunque ambos se están ahogando en la poza formada por sus propias vísceras, con el rostro totalmente desfigurado por el dolor. Los Gigas, ya condenados, dan su última muestra de lealtad, encendiendo su cosmos en el momento final de sus vidas en ofrenda a su dios. Agrios y Thoas pronuncian el nombre de su hermano y con ello sus vidas se apagan. Los cosmos de Agrios y Thoas son devorados por Tifón.
El dios le ordena a su hermano Enkelados que le otorgue su cuerpo, ya que el cuerpo de Mei no será suficiente para albergarlo. Sin la menor duda, Enkelados se ofrece como sacrificio y el alma de Tifon empieza a dejar atrás el cuerpo de Mei para tomar el cuerpo de su hermano. Typhon se burla de Athena por no ser capaz de atacar con su báculo al cuerpo humano. Sin embargo, Mei, que había recuperado la consciencia, retiene a Typhon y le pide a Saori que acabe con ambos.
En ese momento, Pallas aparece y ataca con sus garras a Mei para que suelte a Typhon. Una vez liberado, Typhon posee totalmente el cuerpo de Enkelados, absorbe el Phlegra, adoptando así una nueva forma y una nueva Adama.
Tras obtener su nuevo cuerpo, Typhon habla con Athena sobre lo que es en realidad la Gigantomaquia. Y cuando está apunto de irse, decide matar a Mei, pero Saori consigue detenerlo y del choque de estos dos dioses aparece una Pandora Box especial. Typhon reconoce la Cloth , siendo esta la Cloth de Coma, la armadura empieza a desmontarse y a vestir a Mei, con su nueva fuerza adquirida, Mei le da un golpe a la mandíbula de Typhon consiguiendo herirlo.
Sin embargo, Mei acaba desmayado debido a todas sus heridas y Typhon decide irse, junto con Pallas, sin antes destruir el sitio para evitar que los persigan.
Lista de Personajes[]
- Bronze Saints
- Dirigentes
- Typhon (primera aparición)
- Athena (Saori)
- Gigas
- Otros
- Kiki (solo mencionado)
- Mei de Coma
Lugares[]
Técnicas[]
- Seiya de Pegasus: Pegasus Ryūsei Ken y Pegasus Rolling Crush
- Agrios de la Fuerza Bruta: Crag Press
- Shun de Andromeda: Andromeda Nebula y Thunder Claw
- Thoas del Golpe del Trueno: Bunshin no Jutsu, Stigma y Avenger Shot (primera aparición)
- Hyōga de Cygnus: Koltso y Diamond Dust
- Typhon: Phlegra
Armaduras[]
- Cloth de Pegasus
- Cloth de Andromeda
- Cloth de Cygnus
- Cloth de Sextans
- Cloth de Coma (primera aparición)
- Adama de Lapislázuli
- Adama de Malaquita
- Adama de Topacio
- Adama de Cornalina
- Adama de Ónice (primera aparición)
Curiosidades[]
- En la novela, se nos indica como la esencia de Typhon es el miedo que infunde tanto en sus enemigos, como en sus aliados. Se nos explica que el "miedo" era la antigua esencia de los Dioses y que se realizaban sacrificios para apaciguar ese "miedo". Además, los Gigas evitaban decir el nombre de su hermano, ya que como se decía antiguamente, con solo ver la verdadera forma de un dios acabarías con los ojos reventados, lo mismo sería el acto de pronunciar su nombre, la lengua sería arrancada y la persona perdería el habla. También, Typhon evitaba decir los nombres de sus hermanos ya que aquellos que son nombrados por él, podrían sangrar por los oídos y enloquecer.