Shaina (シャイナ, Shaina) es un personaje secundario de el spin-off Saint Seiya: Rerise of Poseidon. Ella, junto con Kiki, van al Templo de Nemesis para descubrir el origen de la lluvia de meteoritos sobre la Tierra.
Apariencia[]
Una mujer de constitución atlética; su cabello es de color negro, como todo caballero femenino siempre mantiene su rostro oculto bajo una mascara. Contrario a lo que su actitud pudiera sugerir, su rostro es bello, suave y apacible. Su indumentaria consta de un leotardo, una malla en su brazo derecho, unas mallas, calentadores de piernas y unos zapatos de tacón.
Personalidad[]
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Historia[]
- Nota: La información de esta parte del artículo sólo cubre la aparición del personaje en Saint Seiya: Rerise of Poseidon, que cronológicamente tiene lugar después de los acontecimientos del manga original de Saint Seiya. Si quieres conocer la historia de Shaina tendrás que consultar la página dedicada a "Shaina de Ophiuchus".
El Templo de Ramnunte[]
Tras el Greatest Eclipse de Hades, Shaina, junto con Kiki se dirigen a Ramnunte, para investigar la aparición de un templo en las ruinas que deberían haber allí.[1]
Shaina y Kiki se dirigen a Ramnunte.
Durante el camino, Kiki le pregunta a Shaina sobre Nemesis, Shaina le confirma que allí era donde se encontraba su antiguo templo. Al escuchar eso, Kiki se empieza a quejar, ya que probablemente la lluvia de meteoritos que está cayendo sobre la Tierra sea cosa de ella. Shaina le dice que no haga un alboroto, ya que van para allá a descubrirlo, indicándole que hasta que vuelvan Seiya y los demás, ellos protegerán la paz de la Tierra. Kiki se lo afirma, pero luego se voltea extrañado, ya que la luna en ese momento se encuentra más grande y roja.[1]
Kiki le dice a Shaina sobre la extraña luna.
De pronto, Shaina se detiene e indica a Kiki que han venido a darles la bienvenida, lo que sorprende por un momento al pequeño. A continuación, del suelo surgen unos esqueletos armados que rodean rápidamente a ambos. Kiki se asusta y se esconde en la espalda de Shaina, pero Shaina le reprocha de que él ya debería estar acostumbrado de verlos en Jamir. Entonces, Shaina se prepara para combatirlos y los ataca con su Thunder Claw, mientras que Kiki les ataca con rocas mediante la Telequinesis.[1]
Shaina usa su Thunder Claw.
Sin embargo, justo cuando Shaina y Kiki piensan que han vencido, se sorprenden, ya que los cráneos de los esqueletos están flotando y estos empiezan a ensamblarse, por lo que nuevamente ambos se encuentran rodeados. Shaina se molesta de que sean demasiados, mientras que Kiki se asusta de que se hayan recuperado. Shaina se pregunta si son una Ilusión y de quien será.[1]
De pronto, se oye una melodía familiar, Shaina se sorprende y Kiki se pregunta que es ese sonido, es entonces cuando ambos ven a Sorrento de Siren apoyado en un pilar. Shaina y Kiki se sorprenden de volver a verlo, Sorrento, con una sonrisa, les responde que ha pasado tiempo y que les agradece lo del Templo Submarino. El pequeño Kiki, exaltado, le pregunta a Sorrento si es el que ha hecho aparecer a los esqueletos, ya que él creía que ahora no era su enemigo.[1]
Shaina junto con Sorrento y Kiki.
Justo en ese instante, Shaina ve como Sorrento destruye a un esqueleto que intentaba atacarlo, entonces, Sorrento procede a acabar con ellos con su Dead End Symphony. Una vez eliminados, Shaina se siente aliviada y le pregunta a Sorrento si esta situación no es cosa de Poseidon, a lo que Sorrento le responde confirmando que es así, contándole la situación de Julian.[1]
Shaina, Sorrento y Kiki son derrotados.
De repente, son interrumpidos por una voz que indica que los intrusos que acabaron con los Spartoi no sólo eran Saints, sino también un General Marina. En ese momento, algo los ataca por sorpresa, dejando fuera de combate a Sorrento, Shaina y Kiki. El nuevo enemigo aparece y les dice que los llevara al templo de su diosa para que ella decida su castigo.[1]
Nemesis, la Diosa de la Venganza[]
Sorrento, Shaina y Kiki son ante Nemesis.
Sorrento, Shaina y Kiki, llegan al interior del Templo de Nemesis, son traídos como intrusos por haberse colado en aquellas tierras. La diosa Nemesis mira con desprecio a los invasores y se ríe burlonamente de ellos por atreverse a entrar en sus dominios. Un exaltado Kiki le habla maleducadamente a la diosa por los actos que ha hecho hasta, rápidamente, Shaina le tapa la boca para evitar que lo maten por molestarla. Sorrento se disculpa por sus actos y le pide que le explique por qué ha aparecido ahora. Kádmos se muestra molesto por ello, pero Nemesis le detiene y decide responderle ya que se siente generosa. Así que se levanta de su trono y comienza a presentarse, explicando que el motivo de su llegada se debe a la gran insolencia de los Humanos hacia los Dioses. Nemesis les recuerda que los tres principales dioses del Inframundo han muerto por culpa de los humanos, indicando que este es el crimen más grave hasta la fecha. A esta afirmación, Kiki responde que lo hicieron para proteger a las personas, ya que Hades pretendía transformar este mundo en una tierra de muertos. Sin embargo, ella replica que los humanos deben respetar, en silencio, las decisiones de los dioses. [1]
Sorrento, Shaina y Kiki miran hacia el astro de arriba.
Sorrento, sorprendido, le pregunta si esa es la única razón por la que va a hacer sufrir a la gente. Entonces, Nemesis, empieza a corregirle y hace que se abra la cúpula de su templo. Todos miran al cielo y ven la luna con un color carmesí y con un tamaño el doble de grande, pero Nemesis les corrige indicándoles que no es la Luna, sino que en realidad es el astro que ella gobierna, el asteroide Adrastea. Para ejecutar el castigo divino lo arrastra hacia el planeta y en diez horas se acercará lo suficiente como para que la atracción gravitatoria del planeta lo despedace y sus fragmentos caigan sobre él, destruyéndolo todo por completo. Nemesis les dice que si la razón de los humanos para matar a los dioses era proteger la Tierra, entonces hacerla desaparecer será el castigo más apropiado. [1]
Sorrento apunto de ser asesinado.
Tras explicarles su plan, Nemesis se da la vuelta y les ordena que se marchen, pero se detiene al escuchar el sonido de una flauta. Es Sorrento quien, ante la respuesta de Nemesis, decide luchar contra ella. Nemesis le ordena que se detenga, ya que sólo acelerará su muerte, pero él no lo hace, sino que comienza a atacarla con su Dead End Climax, hasta que es golpeado por Kádmos, lo que le hace detenerse. Shaina y Kiki intentan ayudarle, pero dos nuevos guerreros aparecen para detenerlos. Kádmos se dispone a matar a Sorrento, pero justo cuando va a hacerlo, aparece el Tridente de Poseidon, haciendo que todos se sorprendan, momento que aprovechan Sorrento, Shaina y Kiki para agarrar el tridente y ser teletransportado por él fuera de allí. [1]
El Regreso de los Siete Generales[]
Poseidon y sus 7 Generales.
Shaina, Sorrento y Kiki son teletransportados al Cabo Sounion, donde allí se encuentran a Poseidon, ahora llevando el cuerpo de Julian, pero no esta solo.[1]
Shaina se da cuenta que los Generales que habían fallecido se encontraban junto con él vistiendo unas Surplices que imitaban sus Scales originales. Ahora todos reunidos, Poseidon ordeno que lucharan con todas sus fuerzas para detener el castigo divino de Nemesis.[1]
Empieza la nueva batalla[]
Poseidon les explica que ha recibido una petición de Hades para detener los planes de Nemesis, ya que es una diosa que no tiene límites, por lo que planea destruir completamente la Tierra en 10 horas mediante una lluvia de meteoritos, algo imperdonable, pues sin la tierra y el mar, la existencia de Hades y Poseidon no tendría sentido. Así que pide a su ejército que le ayude a proteger la Tierra, algo que ellos aceptan. Entonces, Poseidon se corta la mano usando su Tridente y arroja su sangre sobre ellos, convirtiendo las Surplices en Scales y reparando también el daño de la Scale de Sorrento, restaurando así las Scales de los Marinas. Tras esto, Poseidon les ordena ir al Templo de Nemesis para detener a la diosa, mientras que él se quedará en ese lugar para fortalecerse y cubrir los mares con su cosmos, ya que planea utilizarlos para proteger a la Tierra de la lluvia de meteoritos, y cuando esto termine promete seguirles y derrotar a Nemesis junto a ellos. [2]
Los Generales abandonan el lugar y a toda velocidad se dirigen al Templo de Nemesis, pero pronto son interceptados por un guerrero que les ataca desde el aire con una patada, a lo que Krishna reacciona rápidamente y utiliza su Golden Lance para bloquear su ataque. Shaina y Kiki conocen al enemigo que acaba de aparecer, mientras este se presenta como Bellerophōn de Āris y afirma ser uno de los Spirits al servicio de Nemesis, quien ha venido a asesinar a Poseidon. Krishna se queda atrás para enfrentarse a él y proteger a su dios, mientras pide a sus compañeros que se dirijan al Templo de sus enemigos.[2]
Marina contra Spirit[]
Shaina y Kiki se quedan para observar el combate entre Krishna y Bellerophōn. Durante el combate, ambos se preocupan cuando Krishna recibe una patada en la cara, pero la Marina se levanta aun con la frente ensangrentada.[3]
Luego, tras el choque entre Krishna y Bellerophōn, que resultó en la destrucción de la lanza y la scale de Krishna. La Marina comenta la leyenda de Bellerophōn, cuyo nombre es el mismo que porta su contrincante. En ese momento, Bellerophōn comienza a reírse descontroladamente, Shaina y Kiki, al ver esta actitud de Bellerophōn se sienten indignados, y Krishna le pregunta de que se ríe. Bellerophōn responde que hombre del que habla en la leyenda es en realidad él, lo que deja perplejos a tanto a Krishna como a Shaina y Kiki.[3]
Shaina y Kiki son deslumbrados.
Bellerophōn entonces empieza a explicarles lo que son en realidad los Spirits. Tras la explicación, Bellerophōn anuncia que ahora va a acabar con Krishna y da un salto al aire donde comienza a concentrar su cosmos. Shaina y Kiki están sorprendidos de que el aura de su enemigo haya tomado forma de Pegaso. Mientras que Krishna, aun sorprendido por la revelación y con las heridas en su cuerpo, se pone de pie y se prepara para atacar el también. En ese instante, Bellerophōn ataca con su Divine Onslaught, mientras que Krishna responde con su Maharoshini.[3]
Las dos técnicas de ambos chocan e iluminan todo el campo, obligando a Shaina y a Kiki a cerrar sus ojos mientras retroceden por la onda de las dos técnicas. Luego, cuando la luz se extingue, vemos a Krishna y a Bellerophōn de espaldas otra vez. Y, al igual que la última vez, Krishna acabó derrotado y cae por el peñasco en dirección al mar, anunciando Bellerophōn que ha sido una muerte instantánea.[3]
Shaina siendo pateada por Bellerophōn.
Tras el combate Bellerophōn va para matar a Poseidon, pero Shaina se dirige hacia a el para impedírselo. Sin embargo, Bellerophōn manda a volar a Shaina de una patada, haciendo que caiga fuertemente contra el suelo, provocándole un inmenso dolor. Después, coge del cuello a Kiki para apartarlo. Shaina, adolorida, se vuelve a levantar para impedirle el paso y Bellerophōn se prepara para matarla. Sin embargo, una gran explosión sacude el mar, lo que sorprende a Kiki y a Bellerophōn, de las aguas aparece un hombre flotando, era Krishna, preparado ahora para contraatacar.[3]
Shaina y Kiki al ver de nuevo a Krishna.
Con el regreso de Krishna, Shaina y Kiki están contentos y sorprendidos de la aparición de Krishna, ya que lo creían muerto a manos del Spirit. Ambos son testigos de su combate contra Bellerophōn y del despertar de la Arch Scale del General. Tras la victoria de Krishna, Shaina y Kiki celebran la victoria del General, pero Krishna les pregunta sus nombres, estos al responder hace que Krishna les pida que protejan el lugar mientras el se dirige al territorio de Nemesis.[4]
Shaina y Kiki contra los Spartoi.
Rápidamente, Krishna abandona el lugar, lo que sorprende a ambos, pero Shaina comenta de que aunque sean una molestia pueden confiar en ellos y así crear una alianza con los General Marinos revividos. De repente, una horda de Spartoi avanzan hacia donde están Shaina y Kiki, ella le indica a Kiki que no recibirán más ayuda, mientras que el pequeño añade que cuando se lo cuente a Seiya y los demás no podrán creérselo. Y así, ambos se preparan para proteger este lugar y a Poseidon.[4]
Habilidades[]
- Como una Saint puede controlar la energía conocida como Cosmos.
- Como una Silver Saint, su velocidad se sitúa entre los rangos Mach 2 y Mach 5 y su Silver Cloth puede resistir un frío descendiente hasta -200° celsius antes de romperse.
Curiosidades[]
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