La Surplice de Wyvern (ワイバーンの
Esta Surplice también aparece en el manga spin-off Saint Seiya: The Lost Canvas, donde es portada por la versión de Rhadamanthys que participó en la Guerra Santa del siglo XVIII en este universo. Además, reaparece en el manga spin-off Saint Seiya: Meiō Iden - Dark Wing, donde es portada por un joven llamado Shōichirō.
Descripción[]
En su forma "Object", se puede apreciar que esta armadura pretende representar a un Wyvern en la forma tradicional de un dragón heráldico.
La Surplice de Wyvern es una armadura que cubre la mayor parte del cuerpo de su portador. En la parte posterior del protector del torso, se despliegan las alas del Wyvern, de considerables dimensiones, que se extienden hasta las rodillas del portador. Además, el casco, conocido como Mask, está adornado con tres cuernos que, junto con el protector de cabeza, recrean la cabeza del Wyvern, incluyendo sus cuernos y colmillos.
Segunda forma[]
- Sólo Saint Seiya: The Lost Canvas.
Cuando Rhadamanthys recibió en su cuerpo la sangre de Alone, quien en ese momento era el huésped del alma de Hades, adquirió un gran poder divino. Una vez que logró controlar este nuevo poder, su armadura experimentó una transformación y adoptó una nueva forma.
Es una de las pocas ocasiones conocidas en las que una Surplice experimenta una evolución. Aunque en su forma "Object" cambia la posición en la que se representa al Wyvern, en realidad, esta armadura no sufre muchos cambios en comparación con su versión anterior. Algunos de los cambios son visibles en los cuernos, que se alargan y curvan, mientras que los protectores de brazos, piernas y pecho se vuelven más compactos en relación con su diseño original. Sin embargo, el principal cambio en esta armadura se encuentra en las alas, que ahora son más grandes.
Mitología[]
Representación medieval de un Wyvern.
Los Dragones heráldicos o guivernos (también conocidos como wyverns, en su grafía inglesa, o drakontas — y a veces incluso llamados por algunos Wind Runners) son unas criaturas legendarias pertenecientes a la mitología medieval, con forma de enormes reptiles alados de la familia de los dragones de nivel inferior, pero que son capaces de lanzar hechizos.
La fuerza de los dragones heráldicos radicaría en dar fuertes zarpazos, que no titubearían en propinar en caso de ser molestados. A lo largo de la Historia, la iconografía y representación de estos seres han tomado distintas formas, siendo sin duda alguna la mayor amenaza para los dragones.
Debido a su aspecto, podría decirse que son similares a los dragones. Sin embargo, éstos presentan notables diferencias y estas les han marcado gran desventaja e inferioridad ante los segundos. Para empezar, un dragón heráldico sólo tiene dos patas traseras. Son seres de inteligencia bastante baja y su vuelo no es tan ágil como el de un dragón. De hecho, un dragón heráldico no puede volar con una criatura de peso considerable. Físicamente son reptiles, con dientes afilados y de color pardo grisáceo. Tienen un tamaño de más de 10 m de largo y unas alas de murciélago enormes. Su cola tiene un aguijón muy parecido al de un escorpión. Sus ojos son de un rojo intenso. Llegan a medir de 1,8 a 5,4 m y su longevidad no pasa de los 30 años.







